MONICION AMBIENTAL
M. El Señor nos
llama este domingo a seguirlo por encima de todo y de todas las criaturas, a
través del desprendimiento voluntario, de la oración y movidos por la fuerza de
su Espíritu, quien nos convierte y anima para que sigamos al Señor fielmente.
De este modo, movidos por el amor cristiano, hemos de seguir al Señor y
evangelizar en todos los momentos de nuestra vida.
ORACION COLECTA
Señor tú que te has dignado redimirnos y has querido
hacernos hijos tuyos, míranos siempre
con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la
libertad verdadera y la herencia eterna.
Por nuestro Señor
Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
M. El libro de la
Sabiduría afirma que el Espíritu Santo nos da el don de sabiduría divina, con
el cual conocemos el designio de Dios y sus secretos.
Lectura del libro de la Sabiduría 9,13-18
¿Qué hombre conoce
el designio de Dios?
¿Quién comprende
lo que Dios quiere?
Los pensamientos
de los mortales son mezquinos,
Y nuestros
razonamientos son falibles; porque el cuerpo mortal es lastre del alma,
y la tienda
terrestre abruma la mente que medita.
Apenas conocemos
las cosas terrenas y con trabajo encontramos lo que está a mano: pues, ¿quién
rastreará las cosas del cielo?
¿Quién conocerá tu
designio, si tú no le das sabiduría, enviando tu santo Espíritu desde el cielo?
Sólo así fueron
rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada,
y la sabiduría los salvó.
Palabra de Dios.
SALMO RESPOSORIAL Sal 89,3-4.5-6.12-13.14 y 17 (R.:1)
M. Invoquemos con
el salmo 89 la incesante protección del Señor diciendo: R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Tú reduces el
hombre a polvo, diciendo: retornad, hijos de Adán. Mil años en tu
presencia son un ayer, que pasó; una
vela nocturna. R/. Señor, tú has sido
nuestro refugio de generación en generación.
Lo siembras año
por año, como hierba que se renueva: florece y se renueva por la mañana, y por
la tarde la siegan y se seca. R/. Señor,
tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Enséñanos a
calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete,
Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos. R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Por la mañana
sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y
haga prósperas las obras de nuestras manos. R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
SEGUNDA LECTURA
M. San Pablo en la
carta a Filemón lo exhorta a acoger al esclavo Onésimo como hermano en la fe y
expresarle el amor cristiano.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón
9b-10.12-17
Querido hermano:
Yo, Pablo, anciano
y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he
engendrado en la prisión; te lo envió como algo de mis entrañas.
Me hubiera gustado
retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que
sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me
harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad.
Quizá se apartó de
ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho
mejor: como hermano querido.
Si yo lo quiero
tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano.
Si me consideras
compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.
Palabra de Dios.
M. El Señor nos
invita a seguirlo desprendiéndonos de todo para poseerlo plenamente a Él.
También nos invita a edificar sobre los medios sobrenaturales de la oración, la
gracia y el amor la torre de nuestra vida cristiana.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO
Aleluya Sal 118, 135
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus
leyes.
EVANGELIO
† Lectura del santo evangelio según san Lucas
14,25-33.
En aquel tiempo,
mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:
― Si alguno se
viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos,
y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso así mismo, no puede ser discípulo
mío.
Quien no lleve su
cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si
quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver
si tiene para terminarla?
No sea que, si
echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que
miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.” ¿O qué rey, si
va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez
mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no,
cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.
Lo mismo vosotros:
el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.
Palabra del Señor.
ORACION DE LOS FIELES
Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras
plegarias y atienda a nuestras peticiones, diciendo: Te rogamos Señor, óyenos.
h Por
la santa iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la unidad, la
guarde de todo mal y acreciente el número de sus hijos, roguemos al Señor.
h Por
la paz del mundo, para que cesen las rivalidades entre las naciones, renazca en
el corazón de los hombres el amor y arraigue entre todos los pueblos la mutua
comprensión, roguemos al Señor.
h Para
que Dios, Padre todopoderoso, purifique al mundo de todo error, devuelva la
salud a los enfermos, aleje el hambre, abra las prisiones injustas y conceda el
regreso a los que añoran la patria, roguemos al Señor.
h Para
que el señor nos conceda perseverar en la fe hasta el fin de nuestra vida y,
después de la muerte, nos admita en el reino de la felicidad, de la luz y de la
paz, roguemos al Señor.
Señor, Dios todo
poderoso y eterno, que sabes que apenas conocemos las cosas de la tierra y con
trabajo descubrimos el rastro de las del cielo, escucha nuestras oraciones y
envíanos la sabiduría de tu Espíritu para que, como verdaderos discípulos de tu
hijo, llevemos nuestra cruz de cada día y, unidos a él, sigamos fielmente tus
caminos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, fuente de la paz y del amor sincero,
concédenos glorificarte por estas ofrendas y unirnos fielmente a ti por la
participación en esta eucaristía. Por Jesucristo nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 41, 2-3
Como busca la sierva corrientes de agua, así mi
alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Oración después de la Comunión
Con tu palabra,
Señor, y con tu pan del cielo, alimentas y vivificas a tus fieles; concédenos
que estos dones de tu Hijo nos aprovechen de tal modo que merezcamos participar
siempre de tu vida divina.
Por Jesucristo nuestro
Señor.
CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
CEC 273, 300, 314: la
trascendencia de Dios
CEC 36-43: el conocimiento de
Dios según la Iglesia
CEC 2544: preferir a Cristo
antes que a todo y a todos
CEC
914-919, 93-932: seguir a Cristo en la vida consagrada
914 "El estado de vida
que consiste en la profesión de los consejos evangélicos, aunque no pertenezca
a la estructura de la Iglesia, pertenece, sin embargo, sin discusión a su vida
y a su santidad" (LG 44).
915 Los consejos evangélicos
están propuestos en su multiplicidad a todos los discípulos de Cristo. La
perfección de la caridad a la cual son llamados todos los fieles implica, para
quienes asumen libremente el llamamiento a la vida consagrada, la obligación de
practicar la castidad en el celibato por el Reino, la pobreza y la obediencia.
La profesión de estos consejos en un estado de vida estable reconocido
por la Iglesia es lo que caracteriza la "vida consagrada" a Dios (cf.
LG 42-43 PC 1).
916 El estado de vida
consagrada aparece por consiguiente como una de las maneras de vivir una consagración
"más íntima" que tiene su raíz en el bautismo y se dedica totalmente
a Dios (cf. PC 5). En la vida consagrada, los fieles de Cristo se
proponen, bajo la moción del Espíritu Santo, seguir más de cerca a Cristo,
entregarse a Dios amado por encima de todo y, persiguiendo la perfección de la
caridad en el servicio del Reino, significar y anunciar en la Iglesia la gloria
del mundo futuro (cf. CIC 573).
917 "El resultado ha sido
una especie de árbol en el campo de Dios, maravilloso y lleno de ramas, a
partir de una semilla puesta por Dios. Han crecido, en efecto, diversas formas
de vida, solitaria o comunitaria, y diversas familias religiosas que se desarrollan
para el progreso de sus miembros y para el bien de todo el Cuerpo de
Cristo" (LG 43).
918 "Desde los comienzos
de la Iglesia hubo hombres y mujeres que intentaron, con la práctica de los
consejos evangélicos, seguir con mayor libertad a Cristo e imitarlo con mayor
precisión. Cada uno a su manera, vivió entregado a Dios. Muchos, por
inspiración del Espíritu Santo, vivieron en la soledad o fundaron familias
religiosas, que la Iglesia reconoció y aprobó gustosa con su autoridad" (PC
1).
919 Los obispos se esforzarán siempre en
discernir los nuevos dones de vida consagrada confiados por el Espíritu Santo a
su Iglesia; la aprobación de nuevas formas de vida consagrada está reservada a
la Sede Apostólica (cf. CIC 605).
HERMENÉUTICA BÍBLICA DE LA FE
La decisión
de seguir a Jesús supone una decisión radical y madura de amor por él: “A
quien no se siente fascinado por el rostro de Cristo le resulta imposible
seguirlo con fidelidad y constancia, entre otras cosas porque Jesús camina por
una senda difícil, pone condiciones muy exigentes y se dirige hacia un destino
paradójico: la cruz. San Lucas subraya que Jesús no acepta componendas y exige
el compromiso de toda la persona, un decidido desapego de toda nostalgia del
pasado, de los condicionamientos familiares y de la posesión de los bienes
materiales” (San Juan Pablo II).
En
cuanto a la lucha por la vida de fe cuando se cuenta con pocos recursos
“representan la sencillez del cristiano, que ha de pelear contra la doblez del
diablo” (San Agustín). En cuanto a enviar una embajada de paz, “cuando todavía
está lejos el que no aparece aún para el juicio, enviémosle en embajada
nuestras lágrimas, nuestras obras de misericordia, nuestros sacrificios de
propiciación. Esta es nuestra embajada, que aplaca al rey que viene” (San
Gregorio).
La renuncia es un presupuesto del amor por el Señor, en
hebreo se emplea el término aborrecer, aparentemente duro y contradictorio, sin
embargo es un lenguaje válido para todo
cristiano: ““Si
alguno viene a mí y no aborrece a (expresión del hebreo para decir: no
se aparte de) su padre, su madre, su mujer, sus hermanos, sus hermanas y aún su
propia vida, no puede ser mi discípulo” (Lc 14,26). Ante estas
expresiones de Jesús no podemos dejar de reflexionar sobre lo excelsa y ardua
que es la vocación cristiana. No cabe duda que las formas concretas de seguir a
Cristo están graduadas por Él mismo según las condiciones, las posibilidades,
las misiones, los carismas de las personas y de los grupos”
(San Juan Pablo II).
Jesucristo
es el Valor absoluto en la vida cristiana, por esto relacionalmente “Cristo es
el centro de toda vida cristiana. El vínculo con Él ocupa el primer lugar entre
todos los demás vínculos, familiares o sociales (cfr. Lc 14,26; Mc 10,28-31).
Desde los comienzos de la Iglesia ha habido hombres y mujeres que han
renunciado al gran bien del matrimonio para seguir al Cordero dondequiera que
vaya (cfr. Ap 14,4), para ocuparse de las cosas del Señor, para tratar
de agradarle (cfr. 1Co 7,32), para ir al encuentro del Esposo que viene
(cfr. Mt 25,6). Cristo mismo invitó a algunos a seguirle en este modo de
vida del que Él es el modelo” (CCE 1618).
Es
obvio que el seguimiento cristiano no puede realizarse solamente con las
propias fuerzas, “es necesario abandonarse a la fuerza del Espíritu, capaz de
infundir luz y, sobre todo, amor a Cristo; es preciso abrirse a la fascinación
interior que Jesús ejerce en los corazones que aspiran a la autenticidad,
rechazando las medias tintas. Desde luego, esto es difícil para el hombre, pero
resulta posible con la gracia de Dios” (San Juan Pablo II).

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